Poco a poco se han hecho evidentes, los errores cometidos a partir
de los años 60 con políticas de transporte orientadas a facilitar el uso indiscriminado y desenfrenado del automóvil. Todo ello ha hecho del coche una
herramienta central de nuestras vidas y de los sistemas de transporte urbano y previsiblemente el coche seguirá jugando un rol importante también en el
futuro.